Qué significa mAh, MP, Hz, RAM: todo lo que necesitas saber antes de comprar un móvil

Como entender la ficha técnica de un movil
¿Vas a comprar un móvil nuevo en Ourense? Te explicamos los términos técnicos más habituales, para que puedas entender sus características técnicas.

Comprar un móvil nuevo debería ser sencillo, pero basta con mirar la ficha técnica para encontrarse con una sopa de letras: mAh, MP, Hz, GB, RAM, GHz... Cada fabricante presume de cifras enormes, y es fácil acabar pagando de más por características que apenas vas a notar.

La buena noticia es que no necesitas ser un experto para entender lo que importa. En esta guía repasamos los términos clave que aparecen en cualquier ficha técnica y te explicamos, en lenguaje claro, en qué fijarte de verdad antes de comprar.

  1. mAh: la capacidad de la batería
  2. MP: los megapíxeles y el mito de la cámara
  3. Hz: la fluidez de la pantalla
  4. RAM: la memoria que mantiene el móvil ágil
  5. El procesador: el cerebro que mueve todo
  6. El almacenamiento (GB): cuánto espacio necesitas
  7. Preguntas frecuentes

mAh: la capacidad de la batería

Los mAh —miliamperios-hora— miden cuánta energía almacena la batería: cuanto mayor es el número, más autonomía promete el móvil. Hoy es habitual encontrar teléfonos alrededor de los 5.000 mAh, una cifra que suele bastar para llegar al final del día con un uso normal. Algunos modelos recientes ya superan los 6.000 mAh, en parte gracias a baterías con tecnología de silicio-carbono, que permiten integrar más capacidad en un cuerpo similar.

Eso sí, los mAh no lo cuentan todo. Un móvil con una pantalla muy grande y brillante o un procesador poco eficiente puede gastar más que otro con menos capacidad pero mejor optimizado.

Junto a la batería conviene mirar la potencia de carga, medida en vatios (W): una carga de 30 W o más puede recuperar una parte importante de la batería en poco tiempo, mientras que sistemas de 67 W, 100 W o superiores reducen mucho la espera, siempre que el móvil y el cargador sean compatibles.

MP: los megapíxeles y el mito de la cámara

Los MP —megapíxeles— indican la resolución del sensor de la cámara, es decir, cuántos millones de puntos componen la imagen. Aquí está uno de los grandes malentendidos del sector: más megapíxeles no significan automáticamente mejores fotos. Un sensor de 50 MP bien construido puede sacar imágenes mucho mejores que uno de 108 MP de baja calidad.

Lo que de verdad marca la diferencia es el tamaño del sensor, la apertura del objetivo, la estabilización y, sobre todo, el procesado de imagen del software. También conviene fijarse en si la cámara principal tiene estabilización óptica, conocida como OIS, porque ayuda especialmente en fotos nocturnas y vídeos.

Por eso dos móviles con la misma cifra de megapíxeles pueden dar resultados muy distintos. Si la cámara es tu prioridad, fíjate más en las reseñas con fotos reales que en los puros datos. En cualquier caso, a continuación te dejamos un artículo con móviles que tienen una cámara increíble.

Hz: la fluidez de la pantalla

Los Hz —hercios— miden la tasa de refresco de la pantalla, es decir cuántas veces se actualiza la imagen por segundo en la propia pantalla. Una pantalla de 60 Hz se refresca 60 veces por segundo, mientras que una de 120 Hz lo hace el doble, lo que se traduce en movimientos más suaves al deslizar, navegar o jugar.

La diferencia entre 60 Hz y 90 o 120 Hz suele notarse enseguida: todo parece más fluido. Hoy es habitual encontrar pantallas de 120 Hz incluso en la gama media, así que es una característica accesible y muy agradecida en el uso diario. No conviene confundir estos hercios con los GHz del procesador, que miden otra cosa distinta y que veremos enseguida.

RAM: la memoria que mantiene el móvil ágil

La RAM es la memoria que el móvil usa para gestionar las aplicaciones que tienes abiertas en cada momento. Cuanta más RAM, más apps puede mantener funcionando a la vez sin cerrarlas y recargarlas. No guarda tus fotos ni tus archivos —de eso se encarga el almacenamiento—: es una memoria temporal de trabajo.

Para un uso normal, 8 GB de RAM son un punto cómodo y dejan margen para varios años. Con 4 o 6 GB puede ser suficiente si solo usas el móvil para mensajería, llamadas, navegación y redes sociales, mientras que 12 GB o más solo merecen la pena si juegas mucho o trabajas con varias apps pesadas a la vez. A partir de cierto punto, la mejora suele ser limitada en el uso diario.

El procesador: el cerebro que mueve todo

El procesador —o chip— es el componente que ejecuta todo lo que hace el móvil, y suele ser uno de los factores que más influye en la sensación de rapidez. Verás nombres como Snapdragon, de Qualcomm; Dimensity, de MediaTek; o los chips A de Apple en los iPhone. Su velocidad puede medirse en GHz, pero esa cifra por sí sola dice poco: el rendimiento real depende de la arquitectura completa del chip, la eficiencia energética y la optimización del sistema.

No hace falta memorizar modelos. Como referencia rápida, basta con saber si el procesador pertenece a la gama de entrada, media o alta. Un chip de gama media actual mueve sin problemas redes sociales, vídeo, navegación y la mayoría de los juegos. Los más potentes están pensados para juegos exigentes, edición de vídeo o para quien quiera que el móvil aguante fluido muchos años.

El almacenamiento (GB): cuánto espacio necesitas

El almacenamiento, medido en GB —gigabytes—, es el espacio donde se guardan tus aplicaciones, fotos, vídeos y archivos. No hay que confundirlo con la RAM: aquí lo que cuenta es cuántas cosas puedes acumular sin quedarte sin sitio.

Hoy 128 GB es el mínimo razonable para la mayoría, aunque el sistema y las apps ya ocupan una parte desde el primer día. Si haces muchas fotos y vídeos o descargas juegos grandes, 256 GB en adelante te darán mucha más tranquilidad. Conviene comprobar también si el móvil admite tarjeta microSD para ampliar el espacio, porque no todos los modelos la incluyen.

Preguntas frecuentes

¿Más megapíxeles significan mejor cámara?

No necesariamente. La cantidad de megapíxeles es solo una parte de la ecuación: el tamaño del sensor, la calidad del objetivo, la estabilización y el procesado de software influyen tanto o más que la cifra. Un buen sensor de 50 MP puede superar de sobra a uno de 108 MP mediocre.

¿Cuánta RAM necesito de verdad?

Para la mayoría de la gente, 8 GB de RAM son más que suficientes y dan margen de futuro. Con 6 GB se funciona bien en un uso ligero, y 12 GB o más solo se justifican para juegos exigentes o multitarea intensa. Más allá de eso, la diferencia apenas se nota en el día a día.

¿Qué diferencia hay entre 4G y 5G?

El 5G ofrece más velocidad de descarga y menor latencia que el 4G, sobre todo en zonas con buena cobertura. La mayoría de móviles de gama media y alta ya son compatibles con 5G, aunque todavía existen modelos económicos solo 4G. Si quieres que el móvil te dure varios años, elegir uno con 5G puede ser una buena idea.

¿Cada cuánto conviene cambiar de móvil?

Depende del uso, pero un móvil de gama media o alta puede aguantar perfectamente entre tres y cinco años. Lo que más suele empujar al cambio es la batería, que pierde capacidad con el tiempo, o quedarse sin actualizaciones de software. Comprar pensando en durar varios años ayuda a no gastar de más.